LA INIQUIDAD DEL SER HUMANO Y LO QUE DIOS ABORRECE
Definición:
La iniquidad es la conducta repetitiva de pecado, patrón de conducta que toma asidero en nuestra forma de ser y pasa de una generación a otra. Lo que nos impulsa a hacer lo que no queremos hacer, que nos inclinemos o cedamos ante su naturaleza destructora. Es una semilla devastadora que pasa de una generación a otra, arraigándose cada vez mas hasta que queda como un pecado escrito en nuestros corazones.
Según el diccionario de la Real Academia Española, iniquidad es: Maldad, injusticia grande.
En los diccionarios encontramos esta definición: Injusticia o maldad en el modo de actuar de una persona.
Aunque la iniquidad no es pecado, es aquello que nos lleva a pecar, su fruto es el pecado, es la maldad en esencia y está intrínseca en el ser humano, no existe ninguna persona sobre la faz de la tierra que no sea mala.
Salmos 14.1-3
Sal 14:1 Dice el necio en su corazón:
No
hay Dios.
Se
han corrompido, hacen obras abominables;
No
hay quien haga el bien.
Sal 14:2
Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para
ver si había algún entendido, Que buscara a Dios.
Sal 14:3
Todos se desviaron, a una se han corrompido;
No
hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Todos
somos inicuos, nuestro corazón es engañoso, desde nuestro nacimiento se
encuentra esa semilla de maldad que con el tiempo comenzamos a desarrollar y
que se empieza a evidenciar en nuestra conducta familiar, social e íntima que
en últimas nos convierte en pecadores.
La
frase “Dios odia al pecado pero ama al pecador” me pone los pelos de punta,
porque esto quiere decir que el Señor abomina el acto de pecar pero no al que
lo comete, entonces si esto es cierto, Dios debe castigar el acto de pecar mas
no al hombre, pero en la Biblia dice que el juicio es para el pecador (Sal
98.8-9:Los ríos batan las manos, Los
montes todos hagan regocijo delante de Jehová, porque vino a juzgar la
tierra. Juzgará al mundo con justicia, y
a los pueblos con rectitud.), porque el pecado en si es un efecto que
necesita de una causa consiente para poderse desarrollar y ese efecto es el ser
humano; esta frase que se ha utilizado por muchos años en el cristianismo
moderno pretende justificar al hombre pecador y decirle en cierto sentido:
“mira tú eres una víctima, no tienes la culpa de la maldad que existe en ti por
lo tanto no te preocupes porque Dios te ama.”
Es
cierto que Dios ama al ser humano, pero ¿por qué lo ama?, no es a causa del
hombre, como dicen algunos: “Dios te ama tal como eres”, o porque hace esto y
lo otro que le agrada al Señor; Dios ama al hombre porque Dios es AMOR, y nos
ama para su propia GLORIA, porque si no nos ama se estaría negando así mismo,
no existe una forma en que el ser humano pueda ganarse el amor de Dios.
Hemos
permitido que el humanismo entre en el cristianismo y por eso existen frases
como estas, que hacen sentir al hombre como una pobre criatura y que el mundo
gira en torno a él y que Dios gime de dolor por un ser humano que no cree en
él, un ser humano que con sus actos de iniquidad demuestra que aborrece a Dios
y que no le importa absolutamente nada que tenga que ver con él; en otras
palabras estamos enseñando que Dios casi que está de rodillas ante el hombre
suplicándole que se convierta a él y que reciba a Jesús como Señor y Salvador;
Dios ya hizo su parte, castigó el pecado del ser humano en Jesucristo, quienes
deben arrodillarse y suplicar somos nosotros ante el atroz padecimiento de
nuestro Señor en la cruz del calvario.
Es
cierto que Dios ama al mundo, pero esto no quiere decir que su ira no está sobre él, Romanos 1.18 dice: “Porque la
ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los
hombres que detienen con injusticia la verdad”.
Solo
enseñamos del amor de Dios en nuestras comunidades cristianas, y ¿qué hay de la
ira de Dios?, ¿Qué es el aborrecimiento de Dios?, ¿Qué es justicia divina?
Enseñamos
Juan 3.16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su hijo
unigénito, para que todo aquel que cree en él no se pierda sino que tenga vida
eterna”, Amén, es un pasaje hermoso que nos muestra del amor de Dios, pero que
pasa que no enseñamos también los siguientes textos:
Salmos
5.4-6 “Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; el malo no
habitará junto a ti. Los insensatos no
estarán delante de tus ojos; aborreces
a todos los que hacen iniquidad.
Destruirás a los que hablan mentira; al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová”.
Salmos
7.11 “Dios es juez justo, y Dios está airado contra el impío todos los días”
Proverbios
6.16-19 “Seis cosas aborrece Jehová,
y aún siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las
manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos
inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla
mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos”
¿Qué
hacemos entonces con estos pasajes bíblicos que nos enseñan lo que aborrece y
causa la ira del Señor?
El
hecho de que Dios ame también significa que aborrece; por ejemplo: tu amas a tu
pareja con todo tu corazón, pero descubres que te es infiel, en ese momento de
dolor por lo que hizo le vas a rechazar, ni siquiera quieres que te toque, o
que te hable, sientes enojo, ira, no le quieres ver, escuchar, deseas que se aleje
de ti y que no vuelva jamás. Ese
sentimiento de rechazo hacia esta persona por lo que hizo se llama
Aborrecimiento, aún le amas pero le aborreces por su infidelidad.
La
palabra aborrecer viene del latín abhorrescere que quiere decir apartarse de algo
con horror. En otras palabras aborrecer significa sentir rechazo o antipatía
hacia una persona o cosa.
Cristo
en la cruz dijo: "Dios mio, Dios mio, ¿por qué me has desamparado?",
una de las respuestas en el cristianismo moderno es: "Dios se apartó de su
hijo porque no pudo soportar el dolor de verlo sufrir en la cruz", ¿En
verdad crees esto?, Dios se apartó de su Hijo porque vio en él el pecado de nosotros
y por ende lo aborreció, se apartó de él.
Cuando
comprendo que Dios me aborrece por toda la maldad que hay en mi, siento temor
porque es un Dios Justo, mi corazón se entristece y clamo a Él por su perdón y
misericordia porque mi deseo es agradarle y que su amor sea derramado sobre mi
y no que su ira se manifieste.
Piensa
por un momento: Dios no es papá noel, no es un viejito al cual podemos burlar,
no nos está ofreciendo un amor incondicional, no es un niño acostado en un
pesebre extendiendo los brazos para que le carguemos; Él es Santo, Santo,
Santo, Rey de reyes, el principio y el fin, el Todo Poderoso, Varón de Guerra,
Dios de los Ejércitos, que no dará por inocente al culpable a no ser que se
arrepienta y se convierta a Cristo Jesús.
Es
allí donde experimentaremos su amor, si no nos arrepentimos y nos convertimos a
Él, su Ira, enojo y aborrecimiento estará sobre nosotros, Él tiene
misericordia, espera, soporta nuestra maldad, sin embargo llegará el día de la
ira de Jehová, y ¿de qué lado estarás? ¿De los que se arrepintieron y gozarán
de la vida eterna? o ¿De los que siempre pensaron que el Señor es puro amor y
tolerancia y por eso nunca se arrepintieron de corazón y serán lanzados al lago
de fuego?
No
se engañen, Dios da vida y Dios mata, Él ama y aborrece, Dios es Santo y es
Terrible, no es un león domesticado, es Dios de los Ejercitos, ante el cual
toda rodilla se doblará cuando vuelva en majestad.
Santiago
2.19 dice: "Tu crees que Dios es
uno; bien haces. También los demonios
creen, y tiemblan"
Y
tu... ¿Porqué no estás temblando?

"Piensa por un momento: Dios no es papá noel, no es un viejito al cual podemos burlar, no nos está ofreciendo un amor incondicional, no es un niño acostado en un pesebre extendiendo los brazos para que le carguemos; Él es Santo, Santo, Santo, Rey de reyes, el principio y el fin, el Todo Poderoso, Varón de Guerra, Dios de los Ejércitos, que no dará por inocente al culpable a no ser que se arrepienta y se convierta a Cristo Jesús".
ResponderEliminarWow. Esto destroza automáticamente el pensamiento moderno de millones de jóvenes occidentales por todo el mundo.